El profesor Santiago Castroviejo Bolibar murió el pasado 30 de septiembre después de combatir un cáncer durante más de dos años. Santiago fue director del Real Jardín Botánico entre 1984 y 1994, y un batallador incansable en pro de empresas científicas difíciles y ambiciosas como Flora Ibérica, de la cual fue impulsor y coordinador general, o ANTHOS, un sistema pionero de información sobre plantas ibéricas. En el Jardín, impulsó obras importantes como el Invernadero que lleva su nombre desde el pasado mes de julio y consolidó definitivamente la posición del centro poniéndolo en una senda de mejora constante que ya dura casi tres décadas.
Fue director científico de la Estación Biológica de Coiba (Panamá), miembro del Comité ejecutivo y del "Steering Comittee" respectivamente, de los proyectos: Euro+Med PlantBase i Species Plantarum Project-Flora of the World, presidente de la "Real Sociedad Española de Historia Natural", Académico de Número de la "Real Academia de Ciencias Exactas Físicas y Naturales" y Medaille du Conseill de la "Société Botanique de France".