Antes de conservar las muestras de forma definitiva, conviene verificar su viabilidad. Si esta es menor de un 80%, se programará una segunda recolección para el próximo año.
La desecación consiste en reducir el contenido de humedad de las semillas a un nivel mínimo de actividad metabólica, sin que estas pierdan viabilidad.
Se realiza manteniendo las semillas en una cámara hermética donde se mantiene una humedad relativa entre el 3 y 7% gracias a la acción del gel de sílice que absorbe el resto. Según la ley de Harrington, para cada 1% que se reduce el contenido de humedad de la semilla, se duplica su longevidad.