Proceso de conservación.
Recolección
Se deben definir, en primer lugar, cuales son las especies y los lugares prioritarios de recolección a partir de listas rojas actualizadas y de las propias bases de datos del JBS.
Se da preferencia a aquellas especies que estén en peligro de extinción y a las que habitan en localidades donde peligra su conservación: zonas urbanizables, playas con una gran presión turística, zonas potenciales de incendios forestales, etc.
Se debe determinar la estrategia de muestreo para conseguir la máxima variabilidad y no dañar la población.
Se recomienda no sobrepasar el 10% de la producción total anual de cada población, recolectando el mismo número de semillas de cada individuo. Las semillas recolectadas deben ser maduras para que puedan tolerar el proceso de conservación sin perder viabilidad.
Documentación de la recolección: fecha de recolección, nombre de la especie, recolector, hábitat, número de ejemplares que componen la muestra, localidad exacta con coordenadas UTM y altura (m), fotografias y muestras de herbario.
Todos los datos deben registrarse en la base de datos.
Este código se mantendrá durante todo el proceso de conservación.