Jardín Botánico de Sóller

Itinerarios - Primavera

Primavera - Verano - Otoño - Invierno

Una vez superadas las bajas temperaturas de invierno, la nueva estación nos lleva a unos días más largos y unas temperaturas mucho más agradables. La actividad metabólica de los vegetales empieza a despertar. Ha llegado la estación del renacimiento... de la reproducción... ha llegado la primavera.

De los árboles desnudos, veremos rebrotar nuevas hojas, de la tierra baldía veremos renacer nuevas plántulas que la tapizarán de verde, y de la mayoría de ellas veremos aparecer el color cuando se inicie la nueva floración. La primavera es la estación de las flores por excelencia. En el Jardín Botánico, más de un sesenta por ciento de la flora baleárica florece durante este período.

Además de ello, podremos observar también los insectos que darán la nota de movimiento a la primavera. Los podremos ver volando entre las flores con el claro objetivo de obtener su preciado néctar. Pero las flores, no ofrecen tal glotonería de balde: dispuestos estratégicamente, presentan sus sacos de polen maduro preparado para fecundar los óvulos de otras flores de la misma especie. Esta delicada y desapercibida manifestación amorosa entre flores, nos agraciará con una exitosa producción de semillas fértiles un par de semanas o meses más tarde. Serán las semillas que permitirán la proliferación y supervivencia de las especies.

¿Como reacciona la vegetación mediterránea con la llegada de la primavera?

Un itinerario autoguiado por el Jardín nos ayudará a conocer mejor los secretos de la reproducción de nuestras plantas y sus estrategias para cumplir con su ciclo vital durante este periodo primaveral.

ITINERARIO ABRIL-MAYO-JUNIO.

Este itinerario por el Jardín Botánico de Sóller es autoguiado siendo su hilo conductor los nombres científicos indicados a las placas identificativas de cada planta y la nomenclatura de cada área según el plano del JBS.

La reproducción sexual de las plantas.

Con la sexualidad, los seres vivos aseguran la producción de nuevos individuos. La flor es el principal instrumento de reproducción de las plantas superiores. Es realmente la estructura protectora de los órganos sexuales de las plantas, donde se producirán las semillas una vez que se haya producido la fecundación. Puede afirmarse que el esfuerzo de una planta por crecer y desarrollarse tiene por objetivo la floración, para así poder reproducirse y asegurar la supervivencia de la especie. El proceso por el cual llega polen desde la antera al estigma de la misma flor, o de cualquier otra de la misma especie, es lo que llamamos polinización.

Si realizamos un recorrido por el Jardín Botánico y nos fijamos con las flores que encontramos a nuestro paso, podremos comprobar que existen de distintas formas y colores. Si nos acercamos, podremos intuir la forma como puede producirse la polinización en muchas de nuestras especies:

  • Las flores que tienen los estambres cargados de polen y que al tocarlas observamos un polvo amarillo que se desprende, en general son plantas que se polinizan mediante el viento. Es la polinización anemófila.
  • Las flores visitadas por un enjambre de abejas, abejorros, mariposas, moscardones, etc. sin duda ofrecen a estos insectos un sabroso néctar y, a cambio, ellos transportan el polen, pegado a su cuerpo, de una flor a otra. Es lo que llamamos polinización entomófila. Es la más especializada, ya que hay insectos que solo están adaptados en ir a unas determinadas flores debido a su estructura libadora.
  • Hay especies que necesitan de un medio acuoso para polinizarse. Son algunas de las plantas superiores que viven en el agua. Es la polinización hidrófila.
  • Otras, no necesitan ningún agente para transportar el polen ya que ellas mismas se encargan de autopolinizarse. Lo podremos comprobar por la disposición de los órganos sexuales y por la coincidencia de estos en la maduración. Se llama autopolinización.

M1: Vinca difformis

Su nombre científico proviene del latín vincire, ligar o atar, por sus tallos sarmentosos. La "hierba lechera" es una planta perenne que florece en primavera. Sus tallos pueden llegar a los 2 m, aunque los que producen flor suelen ser más cortos y se mantienen erguidos. En el medio silvestre encontramos esta especie formando setos en sitios sombríos y húmedos como los torrentes.

M2: Helianthemum caput-felis

Esta planta de los arenales y roquedos marítimos solamente vive en Mallorca y en el levante Peninsular. Es perenne y de porte cespitoso, casi pulvinular o en forma de cojinete. Parece ser que el nombre científico de caput-felis proviene de la semejanza de sus capullos florales con la cabeza de un felino.

M3: Erica arborea

El brezo es un arbusto que puede llegar a los 3 m de altura. Sus hojas son aciculares y sus flores blancas que aparecen en primavera, forman grandes panículas terminales de forma piramidal. Esta especie, en Baleares, crece en las montañas de Mallorca, Menorca y Cabrera formando en algunos lugares, grandes poblaciones casi monoespecíficas.

La madera de la cepa de la raíz, de un color rojizo muy característico, sirve para la fabricación de pipas.

M5: Crataegus monogyna

El espino albar es un arbusto de la familia de las rosaceas igual que el endrino. Puede llegar a medir 4 m de altura y florece los meses de marzo y abril. Sus flores blancas de agradable aroma, darán el próximo otoño, cuando el arbusto haya perdido sus hojas, unos frutos carnosos de color rojizo.

M5: Las orquídeas

Todas las orquídeas de Baleares están protegidas por el Decreto 24/92.

Las orquídeas son plantas herbáceas que pasan su época adversa bajo tierra en forma de rizoma. Su nombre, viene del griego orkis, que significa testículo haciendo alusión a la forma de sus rizomas.

La atractiva forma y color de sus flores, son excelentes atrayentes de los insectos que las polinizan.

Su fruto es una cápsula que puede contener miles de semillas. Para su germinación deben darse unas condiciones de temperatura y humedad precisas además de la presencia de un hongo simbionte. Al faltar cualquiera de estas condiciones, muchas de las semillas se pierden y no llegan a germinar nunca. Por ello las orquídeas producen tantas semillas como estrategia de supervivencia.

M6: Silene cambessedesii

El "molinet", nombre que se le da en Formentera a esta especie, es un endemismo de las Pitiusas y del Levante Peninsular. Es una planta anual, de florecillas color rosa, que vive en los arenales y playas. Esta especie está amenazada debido a las transformaciones que está sufriendo nuestro litoral como consecuencia de la expansión urbanística. En el Jardí, además de conservarla en planta viva en el área 6, también se conservan semillas en el Banco de Germoplasma.

M7: Echium acanthocarpum

En general, el género Echium, en las Islas Canarias se denomina "tajinaste". El tajinaste azul o tajinaste de la Gomera, es sin duda el más espectacular de todos, no solamente por sus inflorescencias sino también por sus hojas verde oscuro. Florece en primavera y también en invierno, pero es ahora cuando lo podemos ver en todo su esplendor. Sus flores son excelentes productoras de miel y por ello es un atractivo importante para las abejas.

M8: Euphorbia rigida

Esta Euphorbia originaria del mediterráneo inicia su floración a finales de invierno o principios de primavera. Le gusta el sol y los terrenos drenantes. Su lechada es muy urticante y se necesitan guantes para podarla.

M9: Medicago strasseri

Este endemismo de Creta tiene un pariente próximo (M. citrina) en algunos islotes del Archipiélago de Cabrera y en las Islas Columbretes. Se pueden distinguir fácilmente, entre otras características, por el color de sus flores: amarillo naranja en M. strasseri y amarillo limón en M. citrina.

M10: Wisteria sinensis

Popularmente llamada "glicina", esta trepadora tan común en muchos jardines mediterráneos es originaria de China y Japón. Puede llegar a los 100 años y a los 15 m de altura. La fragancia de sus flores hace que durante toda la época de floración esté repleta de insectos libadores del néctar que produce.

M11: Borago officinalis

La borraja florece en primavera y destaca por sus flores de color azul intenso.

Sus flores y hojas se usan para decorar cócteles de verano, ensaladas o pasteles. También tiene usos medicinales ya que es una planta rica en minerales, especialmente en potasio. Una infusión de hojas y flores de borraja es buena para infecciones urinarias y respiratorias. En casos de dermatitis, soriasis y envejecimiento cutáneo, una cataplasma de flores y hojas ayuda a paliar la enfermedad.

M13: La naranja - Citrus sinensis

En Sóller, la fruta de primavera es la variedad de naranja llamada ‘canoneta’.

Esta naranja que se cultiva en el Valle, es básicamente aprovechada por su gran cantidad de zumo y recientemente, en la Universidad de las Islas Baleares, se ha llevado a cabo un estudio para aprovechar la fibra que contienen tanto la pulpa como la piel ya que éstos son los residuos que quedan después de haber exprimido su zumo.

Las plantas del mediterráneo han acumulado reservas durante todo el invierno para florecer e iniciar su reproducción sexual durante la primavera. Visita el Jardín Botánico de Sóller la próxima estación, la de verano, cuando las plantas baleáricas hayan finalizado la floración e inicien la correspondiente producción de frutos y semillas.