En principio, de cualquier residuo o restos de animales y plantas, como por ejemplo:
Restos de los alimentos
Borras de café, cáscaras de huevo trituradas, peladuras de fruta, verdura y legumbres, alimentos cocinados, pan, etc.
Restos de la poda del jardín:
Césped, paja, hojas secas, malas hierbas, flores marchitas, etc. El césped o la hierba, para ser utilizadas, o bien tiene que estar un poco seca y se tiene que mezclar con otros materiales, o bien se tiene que poner formando una capa fina. En caso contrario, el compost queda demasiado mojado y dificulta la aireación. En cuanto a la paja, no se puede poner en exceso, ya que es muy pobre en nitrógeno y su descomposición es muy lenta. Conviene mezclarla con basura madura.
Restos de árboles y arbustos:
Algunos son de difícil descomposición porque contienen sustancias muy ácidas, como el pino, eucaliptus, olivera, castaño de Indias, la mata y en general la coníferas. Los residuos de plantas leñosas sólo serán usadas cuando el compost esté más deshecho, para aumentar la aireación, ya que son de difícil descomposición. Si es necesario los cortamos en trozos pequeños o mucho mejor si los pasamos por una biotrituradora y los convertimos en virutas.
Basura de animales:
Caballo, oveja, cabra, cerdo. La basura tiene que estar siempre bien madura; no se tiene que usar nunca basura reciente.La basura de gallina y paloma se tiene que utilizar con moderación ya que contiene una elevada cantidad de elementos minerales, como por ejemplo nitrógeno, que puede ser tóxico.